2019

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Sunday, August 16, 2026

Cuando el Hombre Deja su Lugar de Lider


   

TEMA: CUANDO EL HOMBRE DEJA SU LUGAR DE LIDER

TEXTO: GENESIS 3:9

INTRODUCCION

El hombre fue creado para caminar con Dios, obedecer a Dios, cuidar lo que Dios le entregó y asumir responsabilidad espiritual.

·      La serpiente entra en el huerto.

·      La conversación comienza.

·      La tentación aparece.

·      Eva come del fruto.

Pero hay algo que muchas veces pasamos por alto: Adán estaba allí, Genesis 3:6.

·      Adán no estaba lejos.

El problema no fue solamente que Adán comió: El problema comenzó cuando Adán dejó de ocupar su lugar.

Dios pregunta:

“¿Dónde estás tú?”

·      Dios sabía perfectamente dónde estaba Adán.

·      La pregunta no era geográfica.

Dios no estaba preguntando:

“¿En qué lugar del jardín estás?”

Dios estaba preguntando:

·      “Adán, ¿dónde estás espiritualmente?” ¿Dónde estás?

·      ¿Dónde está tu relación conmigo?

·      ¿Dónde está tu obediencia?

·      ¿Dónde está tu responsabilidad?

·      ¿Dónde está el hombre que te llamé a ser?

I.              CUANDO EL HOMBRE DEJA SU LUGAR, SE VUELVE PASIVO ANTE EL ENEMIGO

Satanás comienza atacando la Palabra de Dios.

·      Y mientras la conversación se desarrolla, Adán permanece en silencio.

Aquí encontramos una de las primeras grandes lecciones para los hombres: El silencio de un hombre puede convertirse en una puerta para el enemigo.

Adán conocía el mandamiento, Pero cuando llegó la tentación, no defendió la Palabra.

·      No corrigió la mentira.

·      No protegió a su esposa.

·      No tomó autoridad espiritual.

·      Simplemente observó.

El problema de Adán no fue falta de información, fue falta de acción.

Hay hombres que están presentes físicamente en su casa, pero ausentes espiritualmente.

·      Están en la mesa, pero no oran.

·      Están en la casa, pero no enseñan la Biblia.

·      Pagan las cuentas, pero no pastorean su familia.

·      Trabajan para su familia, pero no interceden por su familia.

·      Saben lo que está pasando, pero no dicen nada.

Y debemos entender algo:

·      Ser cabeza del hogar no significa ser dictador del hogar.

·      Significa asumir responsabilidad espiritual por el hogar.

Un hombre de Dios no solamente pregunta:

“¿Qué necesita mi familia?”

También pregunta:

“¿Qué necesita espiritualmente mi familia?”

II.            CUANDO EL HOMBRE ABANDONA SU LUGAR, OTROS VOCES OCUPAN SU LUGAR

La serpiente comienza a ofrecer una voz alternativa a la Palabra de Dios: “No moriréis...”

El enemigo introduce una mentira.

Y aquí encontramos un principio importante:

Cuando la voz de Dios deja de ser la autoridad en una casa, otras voces comienzan a gobernarla.

·      Si el padre no enseña a sus hijos quién es Dios, el mundo lo hará.

·      Si el padre no enseña valores bíblicos, las redes sociales los enseñarán.

·      Si el padre no habla sobre pureza, identidad, matrimonio y responsabilidad, alguien más hablará.

·      Si el padre no lleva a sus hijos a Cristo, la cultura intentará llevarlos en otra dirección.

No podemos impedir que nuestros hijos escuchen otras voces, pero podemos asegurarnos de que conozcan primero la voz de Dios.

Una pregunta para los padres ¿Qué voz está discipulando a nuestros hijos?

·      ¿La Biblia?

·      ¿La iglesia?

·      ¿Papá y mamá?

·      ¿O TikTok, YouTube, Netflix, amigos, influencers y la cultura?

Porque nuestros hijos serán discipulados. La pregunta no es si serán discipulados.

La pregunta es:

¿Quién los está Discipulando?

III.          CUANDO EL HOMBRE DEJA SU LUGAR, LLEGA EL PECADO

Después de comer del fruto:

“Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos...”

·      Antes había comunión.

·      Ahora hay vergüenza.

·      Antes caminaban con Dios.

·      Ahora se esconden.

El pecado siempre promete libertad, pero termina produciendo esclavitud.

·      Promete satisfacción, pero produce vacío.

·      Promete placer, pero produce dolor.

·      Promete independencia, pero termina separándonos de Dios.

Adán perdió algo más que un jardín.

·      Perdió comunión.

·      Perdió inocencia.

·      Perdió autoridad.

Y el pecado afectó también su familia.

Esto sigue sucediendo hoy

Cuando un hombre abandona su lugar espiritual, las consecuencias no siempre aparecen inmediatamente.

Puede parecer que todo está bien, pero poco a poco:

·      La oración desaparece.

·      La Palabra desaparece.

·      La autoridad espiritual desaparece.

·      La comunicación se deteriora.

·      El matrimonio comienza a enfriarse.

·      Los hijos pierden dirección.

Y eventualmente la casa comienza a sentir las consecuencias.

IV.          EL HOMBRE QUE DEJA SU LUGAR TERMINA BUSCANDO CULPABLES

Génesis 3:10-12

Dios pregunta: “¿Quién te enseñó que estabas desnudo?”

Y Adán responde: “La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.”

Aquí aparece otro problema: Adán no asume inmediatamente responsabilidad.

Primero señala a Eva, y en cierto sentido, termina señalando a Dios:

“La mujer que tú me diste...”

Es fácil culpar a otros:

·      “Fue mi esposa.”

·      “Fueron mis padres.”

·      “Fue mi pasado.”

·      “Fue mi trabajo.”

·      “Fue la sociedad.”

·      “Fue la tentación.”

Pero un hombre espiritual aprende a decir:

“Yo soy responsable delante de Dios por mis decisiones.”

Eso no significa que un hombre sea responsable por cada decisión de los demás.

Significa que debe asumir responsabilidad por su propia obediencia a Dios.

V.           ¿CÓMO RECUPERA UN HOMBRE SU LUGAR?

1. Vuelve a Dios

Antes de intentar arreglar todo lo demás, arregla tu relación con Dios.

Salmo 51:10

“Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.”

2. Vuelve a la Palabra

Un hombre no puede liderar espiritualmente una familia si él mismo no está siendo dirigido por la Palabra.

Salmo 119:105

“Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.”

3. Vuelve al altar familiar

Ora por tus hijos.

Ora por tu esposa.

Da gracias a Dios.

El altar familiar no necesita ser complicado, necesita ser constante.

4. Protege tu casa

Un hombre debe discernir qué entra en su hogar, no solamente por la puerta.

También por:

  • los teléfonos,
  • las conversaciones,
  • las amistades,
  • el entretenimiento,
  • las influencias,
  • los valores.

Un hombre espiritual no controla a su familia; la protege y la guía hacia Cristo.

5. Sé ejemplo

Tus hijos probablemente aprenderán más de lo que ven que de lo que les dices.

Si dices:

“Ora”, pero nunca oras.

“Lee la Biblia”, pero nunca lees la Biblia.

“Ve a la iglesia”, pero siempre tienes una excusa.

Tu ejemplo hablará más fuerte que tus palabras.

El liderazgo espiritual comienza con el ejemplo.

CONCLUSION

Genesis 3:21

DIOS NO BUSCA HOMBRES PERFECTOS; BUSCA HOMBRES QUE ASUMAN SU LUGAR

Dios no abandona al hombre, Dios busca a Adán:

“¿Dónde estás tú?”

·      Dios lo confronta.

·      Dios trata con su pecado.

La historia no termina en el fracaso de Adán, la Biblia continúa hasta llegar a Jesucristo.

Jesús vino a hacer lo que Adán no pudo hacer.

·      Adán desobedeció, Cristo obedeció.

·      Adán cayó ante la tentación, Cristo venció la tentación.

·      Adán trajo pecado, Cristo trae redención.

·      Adán escondió su pecado, Cristo llevó nuestro pecado sobre la cruz.

Por eso nuestra esperanza no está en convertirnos simplemente en “mejores hombres”.

Nuestra esperanza está en convertirnos en hombres rendidos a Cristo.

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