SERIE: YO SOY
TEMA: YO SOY (Tema Introductorio)
TEXTO: EXODO 3:13-14
INTRODUCCION
Moisés, sintiéndose insuficiente, hace una pregunta importante: “¿Quién eres?”. En respuesta, Dios revela Su nombre: “YO SOY EL QUE SOY”. Este nombre no solo identifica a Dios; revela Su naturaleza, Su carácter y Su poder eterno.
DESARROLLO
I. YO SOY: EL DIOS ETERNO
Éxodo 6:2
Dios no dijo: “Yo fui” ni “Yo seré”. Dijo: “YO SOY”. Esto significa que Dios existe por Sí mismo. No tuvo principio ni tendrá fin.
Malaquías 3:6 –
- Los gobiernos cambian. - Las circunstancias cambian.
- Las personas cambian - Los tiempos cambian
Pero Dios permanece igual. Su carácter, o la esencia de lo que él es, no cambia: lo que él es hoy, lo ha sido siempre. El Dios que hoy está con nosotros, es el mismo del cual leemos en la Biblia, y sigue obrando de la misma manera. Él es inmutable en:
- su naturaleza - su poder - su amor - su santidad
- sus propósitos - sus promesas - su justicia - su verdad
Dios no cambia porque:
1. Dios es inmutable porque es eterno: Si algo cambia, debe hacerse en un orden cronológico, debe haber un momento antes del cambio y un momento después del cambio.
- Por lo tanto, para que el cambio se lleve a cabo, debe ocurrir dentro de las restricciones del tiempo; sin embargo, Dios es eterno y existe fuera de las limitaciones del tiempo
2. Dios es inmutable porque es perfecto: Si algo cambia, debe cambiar para bien o para mal, porque un cambio que no hace ninguna diferencia no es un cambio. Para que el cambio se realice, o bien se adiciona algo que se necesita, lo cual es un cambio para mejorar, o algo de lo que se necesita se pierde, lo cual es un cambio para mal. Pero ya que Dios es perfecto.
· Él no necesita nada, por lo tanto, Él no puede cambiar para bien.
· Si Dios fuera a perder algo, Él ya no sería perfecto; luego, Él no puede cambiar para mal.
3. Dios es inmutable porque es omnisciente: Cuando alguien cambia su forma de pensar, a menudo es porque obtuvo nuevo conocimiento, aprendió algo nuevo, ha salido a la luz nueva información que no se conocía con anterioridad, o porque las circunstancias han cambiado y requieren una actitud o acción diferente. Ya que Dios es omnisciente, Él no puede aprender algo nuevo que ya no sepa.
Cuando nuestra vida parece inestable, podemos confiar en un Dios que nunca cambia, Salmo 90:2.
II. YO SOY: EL DIOS SUFICIENTE
Isaías 42:8
Dios no depende de nadie para existir ni para actuar, al contrario de los idolos que dependen de los hombres.
- Dios no necesita de nosotros, ni del resto de la creación para nada, aunque nosotros y el resto de la creación lo glorificamos y le damos gozo.
- ¡Nadie creó a Dios y existe por su poder y esencia únicamente!
- Juan 5:26 – El Dios Viviente posee la vida totalmente en Sí mismo, y así ha otorgado este poder de vida al Hijo, para que la de a quien viene a Él, Juan 1:4.
· Dios es totalmente independiente de todo lo que existe para existe, no necesita de ningún elemento en el universo para que ÉL pueda subsistir.
- Todas las cosas son "de él, por él y para él"
· Que todas las cosas son "de" Dios expresa que Él es la fuente de todas las cosas.
· Que todas las cosas son "por" Dios expresa que Él es el medio de todas las cosas.
· Que todas las cosas son "para" Dios expresa que Él es la meta de todas las cosas.
El no necesita de nadie, pero todo lo existente necesita a Dios, porque Él es la fuente de todo lo que existe.
III. YO SOY: EL DIOS PRESENTE
Isaías 41:13
El nombre “YO SOY” también comunica presencia constante.
Dios no dijo: “Yo estuve contigo” ni solamente “estaré contigo”, Él es el Dios que está presente ahora.
¿Alguna vez se ha sentido lejos de Dios? O ¿Ha sentido a Dios lejos de usted?
¿Es esto posible?, sí y no. Geográficamente es imposible, pero relacionalmente sí.
Mateo 28:20 – Quizás alguien hoy enfrenta:
- Problemas familiares.
- Enfermedad.
- Crisis económica.
- Soledad.
La respuesta de Dios sigue siendo la misma: “YO SOY.”
· Yo soy tu ayuda.
· Yo soy tu refugio.
· Yo soy tu proveedor.
· Yo soy tu paz.
No importa el tiempo, la época, la temporada, el día, la hora o las circunstancias, Dios siempre está con nosotros, no nos abandona.
IV. YO SOY: EL DIOS REVELADO
Juan 1:1-2
De forma suprema, Él está presente en la persona de Su Hijo, el Señor Jesucristo, el cual es Dios mismo. Dios se manifestó en su Hijo a la humanidad para que comprendieran el gran amor de Dios, que envió a su hijo para salvarnos de la muerte del pecado, Juan 3:16-17.
Juan 8:58 – Jesús dijo “YO SOY”
Los judíos entendieron perfectamente lo que Jesús estaba declarando: Él es Dios manifestado en carne.
Además, Jesús reveló quién es para nuestras necesidades:
- Yo soy el Pan de Vida.
- Yo soy la Luz del Mundo.
- Yo soy la Puerta.
- Yo soy el Buen Pastor.
- Yo soy la Resurrección y la Vida.
- Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida.
- Yo soy la Vid Verdadera.
El Dios que habló desde la zarza es el mismo Cristo que vino a salvarnos, Hebreos 1:3.
CONCLUSION
Isaías 43:11
Cuando Moisés preguntó quién lo enviaba, Dios respondió:
“YO SOY EL QUE SOY.”
Ese nombre nos recuerda que Dios es:
- Eterno — nunca cambia.
- Suficiente — todo lo puede.
- Presente — siempre está con nosotros.
- Revelado en Cristo — nuestro Salvador.
Moisés salió transformado porque entendió que la misión no dependía de él, sino del gran “YO SOY”.


