2019

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Friday, June 12, 2026

YO SOY

 


         SERIE: YO SOY

TEMA: YO SOY (Tema Introductorio)

TEXTO: EXODO 3:13-14

INTRODUCCION

Moisés, sintiéndose insuficiente, hace una pregunta importante: “¿Quién eres?”. En respuesta, Dios revela Su nombre: “YO SOY EL QUE SOY”. Este nombre no solo identifica a Dios; revela Su naturaleza, Su carácter y Su poder eterno.

DESARROLLO

I.              YO SOY: EL DIOS ETERNO

Éxodo 6:2

Dios no dijo: “Yo fui” ni “Yo seré”. Dijo: “YO SOY”. Esto significa que Dios existe por Sí mismo. No tuvo principio ni tendrá fin.

Malaquías 3:6 –

-       Los gobiernos cambian.                      -           Las circunstancias cambian.

-       Las personas cambian                         -           Los tiempos cambian

Pero Dios permanece igual. Su carácter, o la esencia de lo que él es, no cambia: lo que él es hoy, lo ha sido siempre. El Dios que hoy está con nosotros, es el mismo del cual leemos en la Biblia, y sigue obrando de la misma manera. Él es inmutable en:

-       su naturaleza                         -   su poder                 -   su amor                  -   su santidad           

-       sus propósitos                        -   sus promesas         -   su justicia              -   su verdad

Dios no cambia porque:

1.     Dios es inmutable porque es eterno: Si algo cambia, debe hacerse en un orden cronológico, debe haber un momento antes del cambio y un momento después del cambio.

-       Por lo tanto, para que el cambio se lleve a cabo, debe ocurrir dentro de las restricciones del tiempo; sin embargo, Dios es eterno y existe fuera de las limitaciones del tiempo

2.     Dios es inmutable porque es perfecto: Si algo cambia, debe cambiar para bien o para mal, porque un cambio que no hace ninguna diferencia no es un cambio. Para que el cambio se realice, o bien se adiciona algo que se necesita, lo cual es un cambio para mejorar, o algo de lo que se necesita se pierde, lo cual es un cambio para mal. Pero ya que Dios es perfecto.

·  Él no necesita nada, por lo tanto, Él no puede cambiar para bien.

·  Si Dios fuera a perder algo, Él ya no sería perfecto; luego, Él no puede cambiar para mal.

3.     Dios es inmutable porque es omnisciente: Cuando alguien cambia su forma de pensar, a menudo es porque obtuvo nuevo conocimiento, aprendió algo nuevo, ha salido a la luz nueva información que no se conocía con anterioridad, o porque las circunstancias han cambiado y requieren una actitud o acción diferente. Ya que Dios es omnisciente, Él no puede aprender algo nuevo que ya no sepa.

Cuando nuestra vida parece inestable, podemos confiar en un Dios que nunca cambia, Salmo 90:2.

II.            YO SOY: EL DIOS SUFICIENTE

Isaías 42:8

Dios no depende de nadie para existir ni para actuar, al contrario de los idolos que dependen de los hombres.

-       Dios no necesita de nosotros, ni del resto de la creación para nada, aunque nosotros y el resto de la creación lo glorificamos y le damos gozo.

-       ¡Nadie creó a Dios y existe por su poder y esencia únicamente!

-       Juan 5:26 El Dios Viviente posee la vida totalmente en Sí mismo, y así ha otorgado este poder de vida al Hijo, para que la de a quien viene a Él, Juan 1:4.

·         Dios es totalmente independiente de todo lo que existe para existe, no necesita de ningún elemento en el universo para que ÉL pueda subsistir.

-       Todas las cosas son "de él, por él y para él"

·         Que todas las cosas son "de" Dios expresa que Él es la fuente de todas las cosas.

·         Que todas las cosas son "por" Dios expresa que Él es el medio de todas las cosas.

·         Que todas las cosas son "para" Dios expresa que Él es la meta de todas las cosas.

El no necesita de nadie, pero todo lo existente necesita a Dios, porque Él es la fuente de todo lo que existe.

III.          YO SOY: EL DIOS PRESENTE

Isaías 41:13

El nombre “YO SOY” también comunica presencia constante.

Dios no dijo: “Yo estuve contigo” ni solamente “estaré contigo”, Él es el Dios que está presente ahora.

¿Alguna vez se ha sentido lejos de Dios? O ¿Ha sentido a Dios lejos de usted?

¿Es esto posible?, sí y no. Geográficamente es imposible, pero relacionalmente sí.

Mateo 28:20 – Quizás alguien hoy enfrenta:

  • Problemas familiares.
  • Enfermedad.
  • Crisis económica.
  • Soledad.

La respuesta de Dios sigue siendo la misma: “YO SOY.”

·      Yo soy tu ayuda.

·      Yo soy tu refugio.

·      Yo soy tu proveedor.

·      Yo soy tu paz.

No importa el tiempo, la época, la temporada, el día, la hora o las circunstancias, Dios siempre está con nosotros, no nos abandona.

IV.         YO SOY: EL DIOS REVELADO

Juan 1:1-2

De forma suprema, Él está presente en la persona de Su Hijo, el Señor Jesucristo, el cual es Dios mismo. Dios se manifestó en su Hijo a la humanidad para que comprendieran el gran amor de Dios, que envió a su hijo para salvarnos de la muerte del pecado, Juan 3:16-17.

Juan 8:58 – Jesús dijo “YO SOY”

Los judíos entendieron perfectamente lo que Jesús estaba declarando: Él es Dios manifestado en carne.

Además, Jesús reveló quién es para nuestras necesidades:

  • Yo soy el Pan de Vida.
  • Yo soy la Luz del Mundo.
  • Yo soy la Puerta.
  • Yo soy el Buen Pastor.
  • Yo soy la Resurrección y la Vida.
  • Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida.
  • Yo soy la Vid Verdadera.

El Dios que habló desde la zarza es el mismo Cristo que vino a salvarnos, Hebreos 1:3.

CONCLUSION

Isaías 43:11 

Cuando Moisés preguntó quién lo enviaba, Dios respondió:

“YO SOY EL QUE SOY.”

Ese nombre nos recuerda que Dios es:                                                                                                          

  1. Eterno — nunca cambia.
  2. Suficiente — todo lo puede.
  3. Presente — siempre está con nosotros.
  4. Revelado en Cristo — nuestro Salvador.

Moisés salió transformado porque entendió que la misión no dependía de él, sino del gran “YO SOY”.

Sunday, May 31, 2026

La LLama del Amor

 


 TEMA: LA LLAMA DEL AMOR

TEXTO: CANTARES 8:7

INTRODUCCION

Todo matrimonio enfrenta tormentas. Hay aguas de problemas, cansancio, crisis económicas, diferencias, heridas, rutina y ataques espirituales. Muchos matrimonios comenzaron con fuego, pero con el tiempo permitieron que las aguas de la vida apagaran la pasión, la comunicación y el propósito.

Sin embargo, la Biblia declara que existe un amor tan poderoso que ni las muchas aguas pueden apagarlo. Dios no diseñó el matrimonio para sobrevivir apenas, lo diseñó para arder constantemente.

DESARROLLO

¿Qué mantiene viva la llama del matrimonio aun en medio de las aguas?

      I.         LAS AGUAS VENDRÁN

“Las muchas aguas…” pero NO tienen que apagar el amor

La Biblia no dice “si vienen las aguas”, sino “las muchas aguas”. Eso significa que las pruebas son inevitables.

Algunas aguas que atacan el matrimonio:

  • Problemas financieros
  • Falta de comunicación
  • Rutina
  • Celos y desconfianza
  • Heridas del pasado
  • Estrés y agotamiento
  • Influencias externas
  • Frialdad espiritual

No son las aguas las que destruyen el matrimonio, es dejar de alimentar el fuego.

·       Un fuego fuerte resiste la lluvia.

   II.         EL AMOR VERDADERO

1ª. Corintios 13:13

¡Se alimenta, no se improvisa!

El fuego no permanece vivo solo, necesita combustible.

¿Qué alimenta la llama del matrimonio?

a.      La comunicación

Colosenses 4:6

El silencio enfría, la conversación sana.

El silencio da lugar a malas interpretaciones, la conversación edifica.

PERO, debe ser una comunicación madura, con gracia, con palabras que edifiquen, NO que destruyan.

2. El tiempo de calidad

Eclesiastés 3:1

El amor descuidado se debilita. Muchos viven juntos, pero ya no se encuentran emocionalmente.

El matrimonio necesita:

  • momentos
  • atención
  • detalles
  • conexión

3. La Comunión juntos

Eclesiastés 4:12

Una pareja que ora, adora y que sirve unida, desarrolla un vínculo difícil de romper.

Cuando Dios está en el centro:

  • el orgullo disminuye
  • el perdón fluye
  • la gracia aumenta
  • la comunicación es sana

 III.         ENEMIGO QUIERE APAGAR EL FUEGO

1ª. Juan 2:10

Satanás no siempre destruye de golpe, muchas veces enfría lentamente.

Quiere apagar:

  • la admiración
  • la intimidad
  • el respeto
  • la paciencia
  • el deseo de luchar

Por eso el matrimonio debe proteger el altar del amor.

 IV.         EL AMOR QUE PERMANECE

1ª. Juan 4:8

Permanecer: indica la acción de mantenerse sin cambios en un mismo lugar, estado, condición o actitud a lo largo del tiempo.

-       Implica continuar, persistir o morar en una situación determinada sin experimentar alteraciones

¡Es decidir quedarse aun en la tormenta y cederle el control a Dios!

El amor ágape no depende solo de emociones:

·      Es pacto.

·      Es decisión.

·      Es perseverancia.

Algunos matrimonios han pasado:

  • traiciones
  • pérdidas
  • crisis
  • lágrimas

Y aun así deciden seguir juntos, porque Dios sostuvo la llama.

  V.         DIOS ENCIENDE LA LLAMA

Levíticos 6:12-13

Dios encendió la llama en el altar, pero el sacerdote era el responsable de mantenerla viva.

Tal vez:

  • la rutina apagó el entusiasmo
  • las heridas apagaron la confianza
  • el cansancio apagó la pasión

Pero Dios es experto en avivar fuegos. Lo que parece ceniza puede volver a arder cuando Dios sopla sobre él.

CONCLUSIÓN

Mateo 7:24-25

Las aguas vendrán por las tormentas de la vida y las circunstancias. Pero el amor que está cimentado en Dios no se apaga fácilmente.

No permitan que:

  • el orgullo apague la llama
  • la costumbre apague la pasión
  • el descuido apague la conexión

El fuego:

·      Cuídenlo

·      Aliméntenlo

·      Úsenlo

Porque un matrimonio encendido puede iluminar generaciones.

Dios quiere:

  • restaurar fuegos apagados
  • sanar corazones heridos
  • renovar pactos
  • encender nuevamente el amor

RECUERDE: Las tormentas no destruyen un matrimonio encendido; solo revelan cuán fuerte arde su llama.

Reparando el Altar

 

  SERIE: ALTARES

TEMA: REPARANDO EL ALTAR

TEXTO: 1o. REYES 18:30

INTRODUCCION

Reparar: arreglar, restaurar o enmendar algo que ha sufrido algún daño, deterioro o rotura para devolverlo a su estado original o buen funcionamiento.

El pueblo de Israel estaba viviendo tiempos de apostasía y crisis espiritual. El rey Acab y Jezabel había introducido y promovido la idolatría, llevando al pueblo a la adoración a Baal y Asera, abandonando así la adoración a Jehová, 1º. Reyes 18:19.

Elías fue llamado por Dios para confrontar esta apostasía, desafiar a los profetas de Baal y Asera, y llamar al pueblo a arrepentirse y volver al Señor para así restaurar la adoración al Único y Verdadero Dios de Israel, Jehová.

Hoy el altar representa nuestra vida espiritual

-        Nuestra oración.

-        Nuestra adoración.

-        Nuestra comunión diaria con Dios.

-        Nuestra obediencia a Su Palabra.

Así como estaba Israel, hay muchos del pueblo de Dios hoy, que han descuidado su relación con Dios para levantar altares idolátricos.

DESARROLLO

I.              RECONOCER

1º. Reyes 18:21

Debemos reconocer que nuestro altar esta derribado por nuestra indefinición. Esto no sucede de la noche a la mañana, es un proceso:

-       Cuando dejamos de orar

-       Cuando dejamos de leer la Biblia

-       Cuando permitimos el pecado sin arrepentimiento

-       Cuando las prioridades del mundo ocupan el lugar de Dios

Muchas veces el altar no desaparece; simplemente queda abandonado.

ESTAMOS asistiendo a la iglesia mientras nuestro altar personal está deteriorado.

-       El fuego no cayó sobre un altar destruido.

-       Primero hubo restauración, luego manifestación.

1.     Divididos entre Dios y el mundo, Mateo 6:24.

2.     Amar más al mundo que Dios, teniendo prioridades equivocadas, 1ª. Juan 2:15.

3.     Falta de compromiso con Dios, Apocalipsis 3:15

4.     No conocemos verdaderamente a Dios quien decimos adorar, Hechos 17:23.

Del mismo modo, Dios sigue buscando corazones dispuestos a reparar lo que ha sido descuidado para luego derramar Su poder.

II.            INVOCAR A DIOS

1º. Reyes 18:24

Para reparar el altar se debe invocar de nuevo a Dios.

Invocar: llamar en voz alta o clamar, llamar a una persona por su nombre

-       Invocar al Señor es llamarlo audiblemente, es decir Su nombre en voz alta llamando su atención o pidiendo su ayuda.

Esto implica la necesidad de restaurar nuestra relación con Dios, especialmente cuando hemos descuidado nuestra fe.

-       Reconocer nuestra dependencia de Dios

-       Invocar a Dios produce respuesta y salvación, Hechos 2:21.

-       Trae revelación, Jeremías 33:3.

A menos que invoquemos a Dios, no podremos restaurar el altar que se ha derribado.

III.          EDIFICADO EL ALTAR

1º. Reyes 18:31-32

El altar fue edificado con las piedras, por Elías, no por Dios, y este fue la base para que Dios derramara su fuego.

Identidad: Las piedras recordaban la historia y el pacto de Dios con Jacob.

Esto nos recuerda:

  • La fidelidad de Dios a Su pacto.
  • La identidad del pueblo de Dios.
  • La necesidad de unidad.

Cada piedra debía colocarse en su lugar, la restauración no ocurre por emoción, sino por decisión y perseverancia.

Lo levanto en el nombre de Jehová.

El nombre de Jehová representa su carácter:

  • Su poder.
  • Su fidelidad.
  • Su santidad.
  • Su autoridad.

Elías no buscó fama personal ni reconocimiento humano.

Toda adoración verdadera exalta a Dios

·      El centro del altar no era Elías.

·      El centro era Jehová.

Cuando edificamos nuestra vida en el nombre de Jehová, edificamos sobre un fundamento firme.

CONCLUSION

1o. Reyes 18:37-39

Un altar restaurado hace descender la gloria de Dios y esto produce adoración verdadera, cuando Dios es exaltado, sobre todo.

Cuando avivamos el fuego de Dios en nuestra vida, también impactamos a quienes nos rodean.

Nosotros somos el sacrificio vivo, Romanos 12:1-2.