TEMA: PARÁBOLA DE LA OVEJA PERDIDA
TEXTO: LUCAS 15:1-2
INTRODUCCION
El contexto en que Jesús inicia a enseñar a través de esta parábola se da cuando los fariseos y los escribas murmuraban porque el Señor convivía con los cobradores de impuestos y los pecadores.
- Los religiosos judíos se sentían tan justos que, para ellos convivir con los pecadores era contaminación, por eso no se relacionaban con ellos.
- Jesús les rompió esos moldes a convivir con aquellos que, según los judíos, eran indignos.
Entonces Jesús les cuenta tres parábolas:
- La oveja perdida.
- La moneda perdida.
- El hijo perdido.
Las tres parábolas tienen algo en común: algo de valor se perdió, alguien lo buscó y hubo alegría cuando fue encontrado.
DESARROLLO
Esta parábola, como las siguientes dos, habla del gozo que hay en el cielo cuando un pecador se arrepiente, que los justos que no buscan arrepentirse.
Lucas 15:3-7
I. A QUIENES VA DIRIGIDA
Lucas 15:4
La frase está dirigida contra los fariseos prejuiciosos. Aunque los judíos reconocían el lugar destacado que el pastor tenía por mandato de Dios para cuidar de su grey, a los pastores de ovejas se les estimaba como personas humildes sin conocimiento ni preparación.
- Al asemejar a los líderes judíos como pastores, Jesús estaba exponiendo su hipocresía.
Esta parábola se menciona también en Mateo 18:12-14; pero allí para mostrar lo preciosa que es al buen Pastor una de sus ovejas; aquí, para mostrar que el pastor, por más lejos que se extravíe la oveja, la buscará, y cuando la halle, se regocijará por ella.
- Deja “las noventa y nueve”, prestando toda su atención y todo su cuidado, como si fuera, al solo objeto de alcanzar a la oveja perdida; no diciendo:
- “Es una sola no más; quedan todavía bastantes.” va a la que se perdió, hasta que la halle?—señalando todos los medios diversos que Dios pone en operación, para recuperar a los pecadores.
Acá se ve como los fariseos habían hecho caso omiso de su propio papel de pastores compasivos, en busca de los perdidos.
- Los fariseos se sentían más cómodos reuniéndose con aquellos que tenían su misma santidad, preferían quedarse con las 99 que estaban seguras.
- Habían perdido del todo el amor y el deseo de llevar las ovejas perdidas al redil.
No les gustaba considerarse pastores por que no tenían la actitud de un pastor, tal como Dios se los reclama en Ezequiel (Ezequiel 34:4-10)
II. LA ACTITUD DE JESÚS
Lucas 15:1-2
La historia comienza diciendo:
- “Todos los recaudadores de impuestos y los pecadores se acercaban a Jesús para oírle;”
Pero los religiosos no estaban contentos, los fariseos y escribas murmuraban:
- “Este a los pecadores recibe, y con ellos come.”
- Ellos veían pecadores.
- Jesús veía personas que necesitaban salvación.
- Ellos veían gente perdida y decían: “Que se quede allá.”
- Jesús veía una oveja perdida y decía: “Tengo que ir a buscarla.”
Aquí encontramos una de las grandes verdades del evangelio: Lo que nosotros podemos considerar perdido, Dios todavía lo considera valioso.
III. LA OVEJA
Observe algo importante: la oveja pertenecía al rebaño, no era una oveja desconocida, era una de las cien.
Esto nos enseña que una persona puede estar cerca del pueblo de Dios y, aun así, estar espiritualmente perdida.
- Puede asistir a la iglesia y estar perdido.
- Puede conocer himnos y estar perdido.
- Puede conocer versículos y estar perdido.
- Puede tener una Biblia en la casa y estar perdido.
Su condición cambió, pero su valor no. La oveja no dejó de ser valiosa porque se perdió.
- Tu pecado puede haberte alejado de Dios, pero no ha disminuido el valor que tienes delante de Él.
IV. EL GOZO DE ENCONTRARLA
Lucas 15:5-7
Una oveja perdida tiene un problema serio, NO puede salvarse sola.
Cuando una oveja se pierde, con frecuencia se echa y no camina; así que el pastor tiene que llevarla cargada junto a las demás.
- La clave de la parábola es la referencia a gozo y alegría (vers. 5–6): el pastor se regocija primero consigo mismo y después con sus familiares y amistades.
- Con esto compara el gozo de Dios por un pecador arrepentido (vers. 7).
Jesús les dice que, si un hombre es capaz de alegrarse por encontrar un animal, mucho más alegría, deleite y gozo hay en los cielos por un pecador extraviado que se vuelve a Dios, por un cambio en su forma de pensar, que por aquellos que ya son (o se creen) justos y que no necesitan volverse a Dios.
- En el verso siete, cuando Jesús menciona a los justos parece referirse, irónicamente, a los que se creen buenos y no ven la necesidad de volverse a Dios.
- Estos justos piensan que no necesitan arrepentirse, ya que los fariseos se consideraban justos así mismos (Lucas 18:9-14) contradiciendo claramente a la palabra que dice que no hay justo, ni a un uno, Romanos 3:9-10.
- Para Dios, ninguna persona es insignificante; cuando alguien se pierde, Él sale a buscarlo y se goza cuando lo encuentra.
La oveja estaba perdida, débil y posiblemente herida; pero el pastor la carga, no la castiga.
- Esto nos habla de la gracia.
CONCLUSION
LUCAS 19:10
El único buen pastor es el que ha dado su vida por las ovejas, quien tiene un verdadero cuidado de su rebaño, Juan 10:11.
- El vino a buscar a todas las ovejas perdidas, descarriadas, perniquebradas y las enfermas.
- Todavía hay ovejas perdidas


