SERIE: ESCOGIDOS CON PROPOSITOS
TEMA: ESCOGIDOS ANTES DE NACER
TEXTO: JEREMIAS 1:5
INTRODUCCION
La pregunta más importante de la vida, que puede definir tu identidad, tu propósito y tu futuro es ¿Para qué estoy aquí? ¿Para qué vivo?
Tu vida, tu identidad, tu propósito y tu futuro lo define Dios porque antes de que tus padres supieran de ti y antes de que tuvieras nombre, Dios ya te conocía, ya te había apartado, y ya había definido un propósito para ti.
¡Tú no eres un accidente ni una casualidad de la vida!
DERROLLO
I. TE CONOCIÓ ANTES DE FORMARTE
Jeremías 1:5
(KADOSH) "Antes de que te formara en el vientre, ya te conocía; antes de que nacieras, Yo te aparté para mí. Yo te he nombrado para ser profeta a las naciones."
La palabra “conocer” aquí no es superficial. En el hebreo implica: te observé, te cuidé, te reconocí, te instruí, te designé.
- Habla de una relación profunda.
- Dios conoce tu vida completa, tus luchas, tus debilidades, tus errores, tus pecados, como tus aciertos, tus fortalezas, etc.
- No hay nada en tu vida que sorprenda a Dios, no tienes que tratar de “ganarte” la atención de Dios.
¡Ya eres conocido completamente por Él!
Como un diseñador que dibuja primero el plano antes de construir una casa — Dios ya tenía el diseño de tu vida.
II. DIOS TE APARTÓ CON PROPÓSITO
“…y antes que nacieses te santifiqué…”
Santificar significa apartar para un uso especial.
No fuiste creado para vivir sin dirección, tu vida tiene valor porque tiene propósito, un propósito que le mismo Dios estableció, lo cual le da dirección a tu vida.
- Tu llamado es único.
- Nadie puede hace lo que Dios dispuso que tu hicieras para El en su reino.
Por eso tienes una asignación en la vida: “…te di por profeta a las naciones.”
Dios no solo aparta, también asigna.
- Todo llamado tiene una misión
- Tu propósito impacta a otros
- Tu vida tiene alcance más allá de lo que ves
Romanos 9:11-12 – Jacob aprendió que no importa tu pasado — tu propósito sigue en pie, pero tu debes descubrir cual es esa asignación.
III. RENUNCIA A LAS EXCUSAS
Jeremías 1:6
Tus excusas no cancelan el llamado de Dios a tu vida. Tus inseguridades, tus miedos, tus defectos, tus limitaciones, tus incapacidades no son impedimento para que Dios te use.
Sentirse incapaz es normal, Dios no depende de tu habilidad, sino de tu disponibilidad
Respuesta de Dios (Jeremías 1:7-8):
- “No digas…”
- “A donde te envíe irás”
- “No temas… porque yo estoy contigo”
Tus excusas, tus inseguridades, tus miedos, tus defectos, tus limitaciones, tus incapacidades no son más grandes que el propósito de Dios y el poder de Dios
RECUERDA: Jeremías 1:9 – Dios respalda, capacita y prepara a quienes llama.
El respaldo de Dios marca la diferencia
CONCLUSION
Gálatas 1:15-16
Esta es una elección que Dios hizo de nosotros sin consideración de ningún mérito o esfuerzo personal, si no por la pura gracia de Dios.



