SERIE: YO SOY
TEMA: YO SOY LA VID VERDADERA
TEXTO: JUAN 15:1
INTRODUCCION
Una vida cristiana fructífera solo es posible cuando permanecemos unidos a Cristo y nos sometemos a la obra del Padre. La vid era un símbolo nacional de Israel. En el Antiguo Testamento, Israel fue comparado muchas veces con una vid plantada por Dios (Salmos 80:8; Isaías 5:1-7), pero una vid que no produjo el fruto esperado.
Entonces Jesús hace una declaración extraordinaria: "Yo soy la vid verdadera."
Con estas palabras, Jesús afirma que Él es el cumplimiento perfecto de todo lo que Israel no pudo ser y la única fuente de vida para quienes desean dar fruto para Dios.
Jesús es la única fuente de vida espiritual, crecimiento y fruto para el creyente:
· La vida no está en la religión.
· No está en una iglesia.
· No está en las buenas obras.
Así como una rama no tiene vida fuera de la vid, tampoco el creyente puede vivir espiritualmente separado de Jesús.
DESARROLLO
I. EL VIÑADOR (LABRADOR, RV60)
Juan 15:2-3
En una viña, el viñador (labrador) tiene varias responsabilidades:
- Planta
- Cuida
- Limpia
- Protege
- Espera fruto
- Poda la rama (sarmiento) que da fruto
- La rama (sarmiento) que no da fruto la arranca
Jesús revela que el Padre trabaja continuamente en la vida de Sus hijos.
- Dios cuida de nuestra vida de nosotros, nada ocurre por casualidad.
o Cada circunstancia está bajo Su dirección, Él conoce exactamente lo que cada creyente necesita.
- Dios poda para producir más fruto
La poda representa:
· pruebas
· corrección
· disciplina
· procesos difíciles
Pero el propósito nunca es destruir, siempre es que crezcamos y maduremos en nuestra fe y dependencia de l para producir mayor fruto.
II. EL SARMIENTO
Juan 15:4-5
La rama no hace ningún esfuerzo para producir dar fruto, simplemente permanece conectada a la vid.
· El fruto es consecuencia de la unión con la vid.
· Muchos creyentes viven cansados porque intentan producir fruto por sus propias fuerzas.
· Jesús enseña que el secreto no es esforzarse más.
o El secreto es permanecer más cerca de Él.
· Debemos permanecer en Él y Él en nosotros, relación mutua y continua.
Mucho fruto:
1. Fruto de carácter
Gálatas 5:22-23
- Amor
- Gozo
- Paz
- Paciencia
- Benignidad
- Bondad
- Fe
- Mansedumbre
- Dominio propio
2. Fruto de buenas obras
Santiago 2:17-18
Nuestra vida debe bendecir a otros.
3. Fruto de almas para Cristo
Juan 15:8
Una iglesia saludable comparte el evangelio.
4. Fruto de adoración
Hebreos 13:15
Nuestros labios deben glorificar constantemente a Dios.
El sarmiento solo será fructífero si permanece pegado a la vid.
III. EL PELIGRO
Juan 15:6
Una planta como la vid necesita el cuidado del viñador, pero corre el peligro que si un pámpano (rama) no da fruto sea arrancada.
1. Confiar en la apariencia
Una rama puede parecer saludable por un tiempo, pero si está desconectada terminará secándose.
No basta parecer cristiano, hay que estar unido a Cristo.
2. Confiar en el pasado
Una rama que dio fruto el año anterior necesita seguir unida a la vid.
La experiencia de ayer no sostiene la vida espiritual de hoy, cada día necesitamos comunión con Jesús.
3. Intentar producir fruto sin permanecer
Muchos trabajan para Dios, pero pocos permanecen con Dios.
El ministerio nunca debe sustituir la intimidad con Cristo.
Recordemos que separados de Él, no podemos hacer nada que, de fruto en el Reino, Juan 5:5.
CONCLUSION
Juan 15:7
Toda la vida espiritual comienza y termina en Cristo:
· Sin Él no hay crecimiento.
· Sin Él no hay fruto.
· Sin Él no hay vida eterna.
La gran pregunta no es cuánto estamos haciendo para Dios, sino qué tan unido estamos a Cristo. Entonces, todas nuestras peticiones estarán alineadas a la voluntad de Dios, por lo tanto, Dios nos dará lo que pidamos.



