SERIE: RENUEVO
TEMA: RENUEVA TUS FUERZAS
TEXTO: SALMO 46:10-11
INTRODUCCION
Este doble mandamiento de no caer en el pánico y de reconocer su soberanía nos invita en meditar como esta nuestro caminar en Dios, bajo la presión del afán del día a día y las múltiples ocasiones que tenemos.
- Nos recuerda que a veces nuestros pasos van más allá de donde Dios nos quiere llevar
- Es mejor estar quietos, que movernos fuera de la voluntad de Dios
- “Yo soy Dios”, Él es soberano y todo está bajo el control de su mano
- Dios está contigo, no estás solo
- Él es nuestro refugio o baluarte (lugar de una muralla que brinda protección)
Si Dios cuida de nosotros, debemos detenernos a ver cómo estamos caminando.
DESARROLLO
I. ESTAR QUIETOS
Salmo 37:7
Estar quietos en una cultura que glorifica lo rápido, el afán y el trabajo es muy difícil. Necesitamos:
1. La presencia de Dios y la paciencia
(NTV) Quédate quieto en la presencia del Señor, y espera con paciencia a que él actúe. No te inquietes por la gente mala que prospera, ni te preocupes por sus perversas maquinaciones.
2. Aprender a descansar en él y a no irritarnos.
(MN) Descansa en el Señor, confía en él, no te irrites contra el que prospera ni contra el hombre que maneja intrigas;
II. NECESITAMOS TRANQUILIDAD
Éxodo 14:14 (RV60)
Detenernos, considerar que es mejor no movernos, estar quietos, tranquilos, callados y esperar en Dios.
(NVI) Ustedes quédense quietos, que el Señor presentará batalla por ustedes.
Estar tranquilos en medio de la adversidad es un acto de confianza y fe en Dios.
III. NECESITAMOS DESCANSAR
Marcos 6:30-32
Jesús siempre nos enseñó grandes lecciones con su vida:
1. Descanso: Marcos 6:30-32 – hay que hacer tiempo para no hacer nada y reflexionar en nuestro caminar, nuestro trabajo, nuestras obras.
2. Su presencia da descanso: Éxodo 33:13-15 – en la tranquilidad de su presencia podemos aprender a escuchar la voz de Dios.
3. El enemigo: Deuteronomio 25:17-19 – se aprovecha de nuestro cansancio. ¡No lo olvidemos! 2º. Samuel 17:1-2.
4. Hay poder: Isaías 30:15 – en el descanso hay poder, porque Dios actúa mientras confías y esperas en ÉL.
Al descansar reconoces que no eres fuerte, que dependes de Dios y que necesitas de su fuerza, 2ª. Corintios 12:9.
CONCLUSION
Isaías 40:28-31
Detengámonos a ver nuestro caminar, pedirle a Dios que renueve nuestro paso, dándonos descanso.

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